domingo, 7 de noviembre de 2010

Aveces aparecen... no, SIEMPRE aparecen.


Que te ayuden que te ofrezcan su mano, que te den consejos, que les eches de menos cuando no están, que te acuerdes de ellos cada dos por tres, que se preocupen por ti cuando lo necesitas y cuando no, que son capaces de mover todo lo que haga falta por estar ahí, contigo.

Aquellas, que haría falta más de una vida para agradecerles todo el cariño y apoyo ofrecido, SIEMPRE.

Esas pocas personas que están en el mundo, esas pocas personas llamadas, amigas.


*El caerse, obliga a levantarse, aunque, siempre, es más fácil con esa gente que ayuda a que no te tropieces tan a menudo.*

No hay comentarios:

Publicar un comentario